25 feb 2012
Vuelo
Aventura descabellada, un sueño sin soñarlo. Despegar con rumbo mas aún así sin camino, sin ideas ni objetivos. Un viaje obligado por tu propia conciencia, rechazado por tu corazón; querer y no querer a la vez, la elección no es una opción. Porque si bien lo que avecina es un cuento inimaginado, aún no estoy preparado. Muchas cosas aún por hacer, muchas cosas más haré, muchas cosas que quedan inconclusas divagando, esperando a ser concretadas. Gente que espera que llegues, gente que ni pensar en tu partida quiere, y que sin dudas ya con ansia espera tu retorno, a pesar de aún no haber cerrado las valijas. Esta odisea de alto vuelo me tomó desprevenido aún con tiempo de anticipo. Y si bien no hay tiempo ya de reproches, ni pensaba darlos, aún hay mucho que lamento no haber planeado. Pero quizás todo es obra del destino, acaso un viaje planeado para ser improvisado. Espero por último no me olviden, que no me voy por siempre. Esto es tan solo un receso extraño que me proporcionó otro giró del destino.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario