29 sept 2011
Orgullo
El orgullo puede ser tanto bueno como malo depende del extremo al que se lo lleve. Es bueno poder sentirse orgulloso de uno mismo, eso lo hace sentir bien y lo lleva a seguir esmerandose. Pero cuando el orgullo se convierte en una barrera que te prohibe ver la realidad o te impide relacionarte con los demás, cuando el orgullo te hace creer tener la razón, ahi es cuando se torna malo. La gente nunca quiere a alguien que "está siempre en lo correcto" o que, por no estarlo, pretende que el otro se equivoque. Yo ya aprendí a dar el brazo a torcer, pero esta vez lo que debo tener no es orgullo sino amor propio...
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